Bueno, el tema es que mi abuelo me contó una vez, que cuando él era chico en su pueblo, Herrera, les habían dicho que "los rojos" (el ejército republicano) eran poco más que monstruos, con el objetivo de evitar cualquier apoyo social que pudiera ayudar a los que después se convertirían en maquis, los niños crecían con la idea de que los soldados del bando republicano eran poco más o menos como el hombre del saco. Obviamente, lo que ocurrió es que cuando de verdad llegó al pueblo una patrulla y pidió ayuda, él nunca pensó que eran soldados republicanos, porque le parecieron "mas bien personas normales".
El problema de los discursos sociales es que no son realmente controlables por parte de las instituciones, en especial los discursos de odio. El año pasado se vio en España un claro ejemplo de ello, cuando se comenzó el juicio del 11-M, los creadores de la conspiranoia se dieron la batalla por perdida, y uno de sus máximos exponentes, Luis del Pino, solicitó a su masa irracional que cesara las manifestaciones que se venían celebrando todos los 11 de cada mes bajo el tristemente famoso lema "queremos de saber"; en este caso, los líderes provinciales de los "peones negros"
se negaron a seguir la consigna, ya que su existencia se basaba en la idea de la "conspiranoia" que ya era un discurso social asumido por su parte.
En el vídeo que les traigo hoy, podemos ver otro ejemplo de como funcionan los discursos del terror, en este caso en EE.UU. y en torno al mundo musulmán. Desde que el telón de acero cayó, EE.UU. se ha convertido en la única potencia del mundo con capacidad de ser la policía del mismo, pero sus dirigentes tienen un problema, EE.UU. es una democracia. Todos los que han jugado al Heart of Iron, o saben algo de Ciencias Políticas, coincidirán conmigo en que es no es algo precisamente baladí. Si un gobierno de un país democrático quiere iniciar una guerra tiene dos opciones:
a) La ciudadanía no se entera, con lo cual se tira de agencias internas y se usa otro ejército para hacer el trabajo sucio, véase Allende Vs Pinochet.
b) Se convence a la ciudadanía de que es una guerra necesaria.
La cruzada de la administración de Bush II de Texas ha utilizado ambas opciones, pero en este vídeo veremos las consecuencias de la segunda opción. Para entrar en guerra abierta se necesita tener el país bien atado, para ello se crea lo que Hannah Arendt definió como el "enemigo objetivo", una noción que otros autores han conceptualizado como la "totalización del significado". Si su gobierno quiere una guerra abierta contra otro país, lo mejor es crear una verdad única en torno a ese país, una especie de ecuación o correlación de significados. En este caso encontramos la siguiente correlación:
ÁRABE=MUSULMÁN=FANATISMO=TERRORISMO=MAL
Esta correlación es un poco absurda para cualquier persona que no ha sido subsumida por el discurso que la sostiene, pero no olvidemos que la masa es un ser irracional como demostró Canetti, y cuando asume un sentido, ya no es fácilmente redirigible (para los que quieran una explicación rápida sobre lo absurdo de esta totalización de significados, les remito al blog dogmatofobia). Bueno, una vez explicado todo esto volvamos al vídeo.
En este vídeo, vamos a ver personas con capacidad crítica y personas perteneciente a esa masa que ha sido subsumida por una discurso del odio. La escena es sencilla, una actriz vestida con una estética musulmana entra a un tienda de esas de comida super-sana en una gasolinera de EE.UU., el dependiente es un gancho que se niega a venderle y la califica de enemiga de su país, le dice que no es americana. El experimento consiste en ver las reacciones de los demás clientes.
Espero que disfruten del vídeo y les sirva de algo:
Salud!
1 comments:
macho chapeau!
se me hace el culo pisicola leyendo cosas de estas
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